La contaminación atmosférica en áreas urbanas y la importancia de la movilidad sostenible

Universidad de Costa Rica, sede de occidente. Repertorio Problemas Ecológicos. Viviana Sofía Chavarría Medrano.

Si se pide señalar la principal fuente de contaminación atmosférica en zonas urbanas lo más probable es que la mayoría de las personas apunten hacia los vehículos los cuales son, con razón válida, grandes perseguidos en la lucha contra la contaminación atmosférica. Según Herrera (2018) entre los inconvenientes producidos con la generalización del uso de un modelo de transporte urbano basado principalmente en el auto particular, y otros vehículos de combustión interna destacan la contaminación del aire, el consumo excesivo de energía, los efectos sobre la salud de la población y la saturación de las vías de circulación,

La página web oficial del Parlamento Europeo indica que en 2019 el transporte era responsable de más del 30 por ciento de las emisiones de CO2 en la Unión Europea, de las cuales el 72 por ciento provino del transporte por carretera. Este porcentaje, aunque se estima que ha decaído con el uso de automóviles eléctricos, continúa siendo alarmante, más aún considerando que la energía eléctrica que propulsa el funcionamiento de algunos vehículos es en gran parte generada a partir de fuentes que también producen desechos de carbono. El transporte en carreteras es una de las actividades más dañinas para el medio ambiente; por esta razón la movilidad sostenible se presenta como parte de la posible solución para el problema ambiental causado por excesivas emisiones de carbono y la contaminación atmosférica.

La movilidad sostenible se define como un modelo de traslado, el cual propone un plan de movilización eficaz sin generar un impacto negativo para el ambiente y sus ecosistemas. La iniciativa de este tipo de movilidad se deriva de las iniciativas de desarrollo sostenible. El desarrollo sostenible consiste en hacer compatibles el crecimiento económico y la defensa del medio ambiente, y de esta forma, garantizar una mejor calidad de vida para la población, sin sobrepasar el límite de uso de recursos naturales que se pueden utilizar sin llegar sin agotar la capacidad de la naturaleza para proporcionarlos indefinidamente. (Guillamón y Hoyos, s.f).

El desarrollo sostenible constituye un nuevo paradigma que busca mejorar la calidad de vida de todas las personas ahora y en el futuro, obligándonos a reflexionar profundamente sobre nuestro modo de vida y su impacto en el medio natural, en los ecosistemas. (Guillamón y Hoyos, s.f).

De acuerdo con Guillamón y Hoyos (s.f) una política o plan de movilidad sostenible debe responder a tres objetivos principales. La reducción es el primero de estos objetivos, el cual debe enfocarse en la consideración de que el transporte es un medio para satisfacer las necesidades humanas y por esta razón se debe actuar sobre la raíz del problema, la cual es, las necesidades. Para lograr actuar sobre esta raíz es necesario desvincular el transporte del desarrollo económico. Se debe considerar de acuerdo con este objetivo, la necesidad de accesibilidad, debido a que crear cercanía entre las personas y la satisfacción de sus necesidades significa reducir la obligación de estas de desplazarse. Este objetivo está estrechamente relacionado con la reducción del materialismo dado que, la disminución del consumo de materiales disminuye también la incidencia del trasporte de mercancías.

El siguiente objetivo es el Reequilibrio; el reequilibrio de los modos de transporte permite un avance que favorezca la implementación mayoritaria de medios de transporte más favorables para la conservación del medio ambiente. Este objetivo mantiene que considerándose ambas, las exigencias de eficiencia y la reducción de emisiones de carbono se debe impulsar la utilización del medio más favorable. También es importante para concretar el reequilibrio privilegiar las acciones que considerando la proximidad y la accesibilidad a ciertos medios hagan posible el desplazarse en bicicleta o inclusive a través del transporte público.

El último objetivo es la ecoeficiencia del transporte, la cual se define como la capacidad de los medios de transporte de permitirle a las personas minimizar su impacto ambiental al desplazarse. Esto se relaciona con el desarrollo de tecnologías capaces de propulsar el funcionamiento de vehículos con la utilización de fuentes de energía con menores o nulos efectos negativos para la naturaleza.

Además de estos objetivos que deben tener las políticas y planes gubernamentales también, como ciudadanos es importante tomar acciones individuales hacia la movilidad sostenible. Algunas alternativas al uso de vehículos de combustión interna son caminar de un lugar a otro cuando la distancia y el tiempo disponible lo permiten, y movilizarse utilizando bicicletas. También es una opción utilizar el transporte público como alternativa para los coches particulares cuando es posible ya que, de esta manera la contaminación causada, aunque aún existente, es menor.

Existen diversas alternativas para movilizarse de forma sostenible, y así aportar a la solución del problema de la contaminación atmosférica en áreas urbanas y por esto es importante que los gobiernos se dediquen, no solo a crear planes gubernamentales y de infraestructura que se ajusten a estas nuevas formas de movilidad, sino también motivar a los ciudadanos a optar por estas alternativas y vivir desde principios de conexión con la naturaleza y el ser.

Referencias bibliográficas

Guillamón, D. y Hoyos, D. (s.f) MOVILIDAD SOSTENIBLE De la teoría a la práctica.

Herrera, J.A. (2018) Análisis Sobre la Implementación de Movilidad Sostenible en Zonas Urbanas. Universidad Cooperativa de Colombia. Santa Marta.

Parlamento Europeo. (2019) Emisiones de CO2 de los coches: hechos y cifras (infografía)